Opiniones sobre la inauguración del Estadio Nacional

Orgullo para todos los costarricenses, pero más para los trabajadores chinos.

Parábola de la putica fina.

Germán Hernández

Había una vez una putica fina muy linda y chiquitica, que tenía un cliente a quien chuleaba todo el tiempo pidiéndole regalitos y atenciones. Al chulo no le importaba, porque tenía plata, y le encantaba andar con su putica fina colgando del brazo todo el tiempo para exhibirla.

Un buen día, la putica fina conoció al papá de su chulo, y viendo que era más grande y que tenía más plata, se puso bien coqueta y sometida para que el papá fuera su nuevo chulo. Y lo logró y mandó a la mierda al hijo.
Pero la putica fina tenía un dilema, y se lo contó a su nuevo chulo:

– Fíjate que tengo un hijo
– ¿Y cuál es el problema?
– Pues que mi hijo estaba muy encariñado con el tuyo, porque le daba regalillos de vez en cuando
– Muchacha, por eso no hay problema, yo le compro una bola al tuyo para que juegue mejenga y seguro con eso estará contento
– ¿Vos crees?
– Claro

Y así lo hicieron, y en efecto el carajillo estaba de lo más contento mientras la putica fina colgaba del brazo de su nuevo chulo.

 

El primer discurso en el estadio.

Marco Cañizales,

Qué falta de asertividad de nuestra presidente. Su mayor sombra ha sido si Oscar la maneja y resulta que los discursos de inauguración del estadio son 1- Oscar, 2- representantes de China y 3- Laura Chinchilla. Según Protocolo el último es el más importante, el problema es que el primero sea OSCAR ARIAS SANCHEZ. Ante el pueblo el primero en hablar en el flamante nuevo y regalado carísimo estadio será Oscar y él así confirma su poderío. No debió dar ningún discurso, Pacheco no vino a inaugurar la pista a Caldera (de la que se salvó).