LA TRADICION CULINARIA DE LA COFRADIA GUADALUPANA EN NICOYA

Después de compartir con ustedes el relato de “La contadera de días”, quiero contarles que durante los días de festividad en la Cofradía de Nuestra Señorita de Guadalupe, los que se acercan a la Casa de la Virgen, pueden degustar varias bebidas y comidas que conforman también parte de la tradición ancestral de Nicoya.

Si usted no sabe lo que es el TISTE, tiene que venir a tomar esta deliciosa bebida hecha con cacao en grano que después de tostar es molido en piedra (metate) con arroz y clavo de olor, posteriormente se disuelve esa mezcla con agua batiéndola vigorosamente con molenillo de madera en jícaras grandes y según dicen los que lo confeccionan, el tiste está en su punto cuando “levanta copete” es decir, cuando la mezcla hace espuma.

El CHICHEME es otra de las bebidas tradicionales, confeccionado con maíz pujagua (morado), jengibre y dulce de tapa, se puede tomar dulce o fermentado después de dos o tres días de hecho.

La CHICHA de maíz blanco nacido es otra de las bebidas que después de varios días toma el punto de fermento.

GALLOS DE CARNE BAJIADA, es carne de res guisada con pimienta, comino, achiote, culantro de coyote, cebolla, chile dulce y ajos que por la gran cantidad que cocinan toma un sabor muy característico que sirven con arroz en una gran TORTILLA DE MAIZ palmeada.

ATOL, confeccionado con maíz pujagua (morado) y dulce de tapa, es muy agradable.
ROSQUILLAS, TANELAS Y TAYUYAS con CAFÉ CHORREADO son otras de las delicias que durante esos días se saborean en la Cofradía.

Por habitar a un costado de la Casa de La Virgen, he vivido siempre de cerca esta tradición y aunque algunos de los elementos de la misma, se encuentren en otras culturas, la nuestra tiene grandes particularidades que la hacen única.
Jose De La O Cofradía Guadalupana une al pueblo nicoyano desde diversos puntos de vista, hay quienes se acercan a admirar la tradición, otros motivados por el jolgorio, los más religiosos por la devoción a la Emperatriz de América y algunos por sostener una de las tradiciones más sui generis de nuestro cantón, pero de cualquier forma la Guadalupana une y hermana.

 

Tomado del FB de Marta Arauz