DOMINGO DE RAMOS


Conmemoramos el Domingo de Ramos y daremos inicio a la celebración de una nueva Semana Santa, ya que luego de habernos preparado durante la cuaresma, debemos estar listos para recibir con júbilo a Jesucristo el hijo de Dios, elevando palmas y ramos de olivo al cielo como hace 2.000 años en la Ciudad Santa de Jerusalén, para comenzar una nueva vida, de amor, servicio, probidad y entrega, dedicada a cumplir sus mandamientos acá en la tierra.

Desde mañana hasta el Domingo de Resurrección, y el resto de los días, del año y de nuestra vida, todos los cristianos comprometidos debemos ser ejemplos vivos y faros de referencia para el resto del mundo, con un excepcional comportamiento y una disposición permanente para hacer el bien a todos nuestros semejantes.

Pero esta en particular debe ser una semana de entrega y de amor a Dios, de sacrificios y de oraciones, de abstinencia y de renuncia a los placeres mundanos, de recogimiento, de compartir con nuestros semejantes,  de perdón y reconciliación, de total entrega a la familia para un reencuentro con nosotros mismos, con los que nos rodean y por supuesto con Nuestro Señor Jesucristo.

Por esta razón y como un complemento, la Iglesia nos brinda la gran oportunidad de cumplir con nuestro deber y responsabilidad, a través de las programaciones que los sacerdotes han elaborado en sus diferentes parroquias para cada uno de los días de la semana.

Por: Fernando Morgado
Tomado del El Tiempo.com.ve