Guanacaste unido contra el proyecto de ley 17680

El pasado viernes 26, casi 300 personas se presentaron al Mini-Auditorio –sala con capacidad para 88 personas- de la Universidad de Costa Rica, Sede de Guanacaste: para presenciar un foro de interés histórico sobre la propuesta actual del gobierno de segregar y explotar áreas protegidas del Parque Nacional Rincón de la Vieja, para un proyecto geotérmico del I.C.E.

El público guanacasteco conformado por estudiantes universitarios de las cuatro instituciones de educación superior, colegiales, docentes y educadores, funcionarios públicos, empresarios y demás miembros de la comunidad; se unió no solo para escuchar las ponencias de los cinco panelistas de calibre internacional, sino también pronunciarse sobre un tema que hasta la fecha no había sido tratado públicamente aquí en la provincia: a pesar de su importante relevancia para el cantón liberiano.

El líder social Lic. Ronal Vargas Araya moderó ágilmente el movido evento, el cual comenzó con el destape de una serie de verdades inconvenientes concerniente a la producción eléctrica en Costa Rica por parte del investigador Ing. Ricardo Trujillo: este expositor destacó que el ICE está actualmente inmerso  una seria problemática a nivel nacional, en la que su intención de  explorar y explotar geotermia en los parques nacionales es apenas uno de sus problemas de  menor rango. No es un secreto que se encuentra en una lucha contra una marea creciente de malestar entre ex compañeros, ecologistas, ambientalistas y otros quienes sostuvieron la institución en las luchas del Combo y más recientemente en contra del TLC; y que ahora se sienten traicionados por la misma. Aparte de esta energía negativa, la problemática más seria que enfrenta el grupo ICE por el momento es que el  costo marginal de producción de la energía eléctrica que producirá en sus nuevas plantas  Garabito, Pirris, Toro III, Pailas, Reventazón y Santa Ana (entre 18 y 24 centavos de dólar por KWhora) es muy superior al de la energía eólica e hidroeléctrica que ya está adquiriendo y tendrá que adquirir para cumplir con los contratos a plazo existentes con las generadoras privadas dentro el marco de la ley 7200 (entre 6 y 10 centavos de dólar por KWhora).

Esa realidad agregada a la directriz presidencial del pasado mes de diciembre, obliga al grupo ICE seguir comprando energía del más bajo costo a las generadoras privadas, previa licitación en régimen de competencia para así poder compensar el alto costo al cual se produce electricidad en sus plantas estatales recién inauguradas o en proceso de construcción. Dicha obligación ha sido la solución presidencial al constante incremento en tarifas eléctricas, el cual es una limitación importante al sector productivo nacional, máxime en ausencia de nuevas leyes de reorganización de todo el sector eléctrico, como podría ser la Ley General Eléctrica. En todo caso, y en la continua ausencia de la necesaria reorganización, existen alternativas más económicas que la geotermia como las son: energía eólica, biomasa, hidroeléctrica dentro el marco jurídico existente y la explotación pionera del gas natural costarricense: estas serían las ideales para sustituir a cualquier proyecto geotérmico de mayor costo en el Rincón de la Vieja. De acuerdo a las cifras oficiales, el proyecto Pailas costó $225 millones y produces 35MW: $6.4 millones por MW de potencia, lo cual no es barato como insiste el Sr. Ministro en su artículo de opinión “Los Parques Nacionales también nos dan energía”; en el cual tampoco menciona la viable alternativa de usar un combustible -recurso nacional- más limpio que el que actualmente se importa para la generación térmica: el bunker. La tecnología del gas natural permite el uso turbinas con un factor de planta de hasta un 95% mientras que la geotermia nacional no excede a un factor de planta o de uso del 72%, según sostiene el mismo ICE. Lo anterior significa que Pailas tendrá que pagar, considerando un plazo de amortización de 20 años, $225 entre 20 = $11.250 millones de dólares para una producción estimada de 35 x 24 x 30 x 12 x 0,72 = 217,720 MW hora: $51 dólares por MW hora producido, más los costos de operación. Comparamos esto con el costo de una planta térmica a gas natural en ciclo combinado, de $60 dólares por MW hora en promedio; tomando un cuenta un montaje de 2 a 3 años sustancialmente menor al caso de la planta geotérmica que conlleva un montaje de 4 a 6 años. Recordemos también que al realizar el proyecto dentro un parque nacional, se requerirán de estudios adicionales de impacto ambiental, los costos de la consecuente mitigación y la compensación por el cambio del uso del suelo. Si vemos que las tarifas ya están altas debido a los costos marginales que introduce cada nueva planta construida por el ICE, los costos de una planta bajo la propuesta actual serán todavía mucho superiores a los cercanos, construidos fuera de los límites de parques, como Pailas o Miravalles. En conclusión, si no se contempla cambiar fuentes de generación, el mejor negocio del ICE por el momento será de seguir comprando la energía económica a las generadoras privadas, para posteriormente distribuirla a casi el triple del precio (33 centavos de dólar por KWhora) en las zonas geográficas en las que le corresponde proveer el servicio.

Los expositores Lic. Jorge Polimeni, Presidente de la Fundación Bandera Azul y el Lic. Mauricio Álvarez, Presidente de la FECON, complacieron el público guanacasteco demostrando principalmente sus profundos conocimientos de los diversos ecosistemas presentes en el Parque Nacional Rincón de la Vieja – sitio declarado patrimonio mundial de la humanidad por la UNESCO – además de un alto grado de sensibilidad a los efectos negativos ambientales y sociales que provocaría la aprobación del proyecto de ley 17680. Destacando una debilidad inherente, Polimeni recibió el apoyo del público presente en forma de gritos y aplausos: el proyecto de ley propone una segregación de terrenos previa a un estudio de factibilidad del uso de los mismos, “…una incoherencia que no pasa el salacuartazo!” De forma similar el Ing. Rolando Portilla, funcionario del ICE pero quien en el foro expuso a título personal en representación de la Sociedad Civil, presentó una discusión de dos ejes fundamentales: 1)  la conservación absoluta de nuestros parques nacionales, la cual forma parte de nuestra ideología nacional, no es compatible con un uso industrial; y segundo, el país necesita un plan general de generación de energía, aprovechando de diferentes recursos y tecnologías existentes aun sin explotar en la matriz nacional. Específicamente dio detalles acerca de tecnologías ampliamente productivas durante el verano: energía eólica, de biomasa y las plantas de filo de agua en la vertiente atlántica en donde llueve tupido y parejo en esos meses.

Queda claro que la conservación de nuestros parques nacionales es de una necesidad real, y no un privilegio: muy a menudo y de manera sumamente ignorante se presenta la protección de dichos lugares como una actividad de lujo para las personas de clase medio-alta, o bien, menester de vagos, chancletudos, idealistas o soñadores. Esto debe de cambiar. Los sitios de patrimonio mundial como lo es el Parque Nacional Rincón de la Vieja representan menos de 1% de la masa terrestre y han sido seleccionados por su extraordinario valor cultural y/o natural. Organizaciones mundialmente reconocidas como la Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por sus siglas en inglés) y Greenpeace junto con otras ONGs se responsabilizan para el bien del planeta, realizando una ardua labor de crear y fortalecer grupos de presión a favor del medio-ambiente: sobre todo en países subdesarrollados donde el sistema democrático cada día más se encuentra lastimosamente a la merced de una combinación venenosa de las empresas transnacionales y los intereses personales de políticos locales.

La vida en el planeta se está desapareciendo velozmente, los bosques están siendo destruido y los océanos agotados. Costa Rica se destaca a nivel mundial por su visión ambiental progresista: la conservación de la cuarta parte de su territorio nacional, detalle que atrae visitantes turistas, admiradores e investigadores científicos de todos los rincones del planeta. El gobierno costarricense debe de honrar los compromisos internacionales para la conservación de biodiversidad, además de cumplir con las expectativas de un pueblo sumamente educado en temas ambientales. El país ha cambiado profundamente desde que se estableció el sistema de los parques nacionales: sin embargo, hoy en día, el mismo provee más beneficios de importancia fundamental, principalmente debido al  cambio en concepto de conservación y mayor apertura al público. En vista de la biodiversidad  disminuyente en el mundo, los parques nacionales de Costa Rica son modelos exitosos de ecosistemas saludables y naturales: se debe de proclamar y exportar el mensaje de que un sistema fuerte de parques nacionales ofrece beneficios sociales y económicos, además de los ecológicos. Las acciones que tomamos para preservar la biodiversidad, no se pueden limitar a las áreas de los parques pues los mismos forman parte de ecosistemas más grandes: por este motivo, en aras de estimular una mejor administración ecológica, el sistema debe de cooperar extensivamente con sus vecinos, ya que los parques no pueden sobrevivir como islas de biodiversidad. Se deben de establecer más puentes naturales entre áreas protegidas y rutas migratorias, a través de alianzas estratégicas involucrando instancias estatales, gobiernos locales, tribus indígenas, el sector privado y hasta los países con los cuales compartimos fronteras internacionales. El sistema de parques nacionales debe de ser el actor principal en el establecimiento de dichas conexiones, en vez de apoyar políticas que arriesgaran abiertamente su propia existencia.

Me han cuestionado la sentimentalidad de mi posición a favor de los parques nacionales, y yo reitero que no guardo secretos al respecto. Los que presentaron en el foro del pasado viernes en contra del proyecto de ley 17680 y la posición del Dr. Castro del MINAET y el Ing. Eddy Sánchez del ICE – quienes ambos sostuvieron en sus exposiciones que el resultado directo de no aprobar el proyecto de ley sería un incremento en apagones – entienden perfectamente la necesidad de alternativas formas de generación energética, paralelo a la necesidad urgente de ahorrar e incrementar eficiencia en el consumo. Sus distintas posiciones sostienen que cualquier valoración desapasionada de la situación lleva a la conclusión enfática de que no hay necesidad de entrar a un parque nacional. La insistencia extraña del gobierno para aprobar el proyecto efectivamente reduce a la biósfera al nivel de subsidiario de la economía. En realidad, es al revés. La economía, como todos los demás asuntos de los seres humanos, depende del balance precario de todos los sistemas vivos del planeta.

Insto a quienes lean este artículo y que compartan el sentimiento del mismo, que escriban a los diputados miembros de la comisión de ambiente expresando sus opiniones. Quizás dentro de cien años, cuando como especie hayamos aprendido valorar el valor del capital natural de nuestros bosques, recordarán como nosotros ganamos la campaña para proteger los parques nacionales. Permitir sentar un precedente de esta magnitud, abriría indudablemente los demás parques y áreas protegidas del país a la explotación de los recursos naturales, bajo el estandarte de sostenibilidad. Al contrario de nuestras expectativas, el Sr. Ministro aceptó el ofrecimiento nuestro de pasar al siguiente paso: un debate público.

La campaña apenas inicia y concedo que no será fácil movilizar las masas necesarias de participantes para crear consciencia y lograr el objetivo: proteger el Parque Nacional Rincón de la Vieja. Anterior a y durante el foro, escuché atentamente las preocupaciones: “…es un lugar tan lejano del valle central, que hasta le pusieron el nombre ‘Rincón’!” o bien “…mucha gente ni sabe dónde queda!” y, repetidas veces, el muy lamentable: “…en Guanacaste el gobierno hace con el pueblo lo que le da la gana!”. A pesar de esto, me quedó una llama de esperanza: la respuesta del pueblo guanacasteco a la convocatoria matutina me demostró que ya logramos lo más difícil; la concientización. Solo espero que tal como las llamas ardientes que he presenciado de cerca consumen los bosques de las faldas del majestuoso volcán: estas personas se propaguen a lo largo y ancho del país con el mensaje: “La Vieja no quiere, que le toquen su Rincón – energía alternativa sí, pero no en los parques nacionales.”

Prof. Salvatore Coppola M.A.(Hons)

Historiador y Lingüista

UCR & UNA Liberia

 

foro