¡Guanacaste somos todos!

Discurso Sr. Laura Chinchilla Miranda,  Presidenta de la República

 Acto cívico Nicoya, 22 de agosto 2013

 

Queridos guanacastecos, hijos de nuestra entrañable Costa Rica.

Queridos costarricenses de las siete provincias.

Y, quiero decir también, queridos nicaragüenses.

Hermanos todos.

 

Algunos pocos, opinaron que yo no debería estar hoy aquí junto a ustedes. A ellos les quiero decir hoy:

Los pueblos del Partido de Nicoya y Liberia, le dijeron que SI a Costa Rica en 1824 cuando decidieron su anexión a este sagrado territorio.

Estos mismos pueblos y la provincia entera de Guanacaste dijo que SI cuando en 1856 junto al resto de nuestro país, y bajo el liderazgo de Juan Rafael Mora, al frente del Ejército Expedicionario, marcharon hacia Nicaragua para librar a ese pueblo hermano de la esclavitud impuesta por las tropas filibusteras.

Los hijos de esta tierra, han dicho que SI a Costa Rica por 189 años.

Cómo, habiendo dicho ustedes a Costa Rica tantas veces que SI, íbamos ahora a decirles a ustedes que NO. Por eso estamos acompañándoles hoy aquí.

Hoy nos hemos reunido, aquí en el corazón de la bajura guanacasteca, para reiterar con respeto, pero también firmeza y convicción, para que no le quede duda a nadie, que Guanacaste es, ha sido y siempre será costarricense.

Hoy repetimos ¡De la Patria por nuestra voluntad! Es la voluntad más que centenaria de Guanacaste, pero también de Alajuela, Puntarenas, Heredia, Cartago, Limón y San José. Porque Costa Rica es una y seguirá siéndolo.

Es una voluntad que nadie podrá cambiar con amenazas, falsedades, matonismo o invasiones.

Costa Rica no acepta que se cuestionen sus derechos absolutos sobre la provincia de Guanacaste.

Los pueblos del Partido de Nicoya se anexionaron a Costa Rica el 25 de julio de 1824 por su propia voluntad. El Congreso Federal de Centroamérica aprobó esa anexión en 1826. Otros pueblos fueron agregados a aquel territorio para formar en 1835 el departamento de Guanacaste. Finalmente, el tratado Cañas-Jerez, definió en 1858 los límites territoriales entre Costa Rica y Nicaragua.

Esta es la verdad histórica de los hechos. Esta es la que prevalecerá y hoy estamos aquí para recordárselo a quien ha osado dudar de ello.

Hoy el pueblo de Guanacaste, que es el pueblo de Costa Rica, se ha unido para exigirle respeto al Presidente Daniel Ortega. Esta voz que hoy ha vibrado en Nicoya es la voz de todos; también la mía. Es la voz de nuestra integridad territorial, de nuestra soberanía, de nuestro derecho a vivir en paz.

 

Es la voz que repudia el menosprecio a nuestra soberanía ante la invasión de tropas nicaragüenses a territorio costarricense en Isla Portillos y ante la reiterada violación de las medidas cautelares impuestas por la Corte Internacional de Justicia de la Haya.

Es la voz que reclama el menosprecio al diálogo civilizado para acordar los necesarios límites marinos entre ambas naciones. Menosprecio que se expresa en la disposición por parte de Nicaragua de reclamar para sí nuestros derechos marítimos en Bahía de Salinas en el Pacífico y en Bahía de San Juan del Norte en el Caribe.

Estamos hablando de que Nicaragua pretende disputarnos entre 15,000 y 17,000 kilómetros cuadrados en el Mar Caribe y cerca de 20,000 kilómetros cuadrados en el Océano Pacífico.

Justamente en la zona que Nicaragua nos disputa se ubica el domo térmico,    una zona marina extremadamente rica en biodiversidad y pesca. Es la voz que advierte, contra el menosprecio de la historia y el derecho ante el absurdo e ilegítimo reclamo del Gobierno de Nicaragua de la provincia de Guanacaste.

Es la voz de todo un pueblo, expresada a través de la voz de una mujer. Que tal vez no resuene tan recia y grave como la suya. Pero que tiene la fuerza y la firmeza que da la convicción de saberse portadora de una sagrada tradición de paz y de libertad.

Pero a esta voz unimos otra que también se hunde en lo más profundo de nuestra identidad. Es la voz de amistad con las hermanas y los hermanos nicaragüenses. Es la voz de una hermandad que se extiende desde todos los rincones de Costa Rica hacia Nicaragua. De Heredia a Rivas, De Alajuela a Masaya, de Cartago a Granada y Ometepe, de San José a Managua, de Limón a Bluefields, de Guanacaste a León o Jinotega.

Es la voz que acompaña nuestra convivencia cotidiana.

Es la voz solidaria y tolerante. Es la voz que dice: “Presidente Ortega, no permitiremos que su irresponsabilidad separe a nuestros pueblos. No caeremos en sus provocaciones, pero tampoco seremos pasivos ante ellas”.

Nuestro Gobierno jamás renunciará a sus deberes con la patria. Esto también lo repetimos hoy.

Compatriotas,

Sabemos que cuando el Gobernante Nicaragüense irrespeta a Guanacaste y a Costa Rica, irrespeta también a Nicaragua, a sus valores profundos, sus compromisos internacionales y la gran inteligencia de su pueblo.

Como gobernante de este país, tengo el deber, y el derecho, de exigir que costarricenses y nicaragüenses podamos vivir en paz y con respeto, construyendo patria, no alimentando conflictos; buscando un mejor futuro, no distorsionando el pasado.

¡Hoy, al igual que hace 189 años la voluntad de Guanacaste se impone de nuevo en la historia y su anexión a nuestra patria, nos seguirá por siempre cubriendo de gloria!

Hermanos y hermanas de Tilarán, Cañas, Bagaces, Abangares, Liberia, La Cruz, Carrillo, Nandayure, Hojancha, Santa Cruz y Nicoya.

Guanacaste somos todos. Nunca nos separaremos.

foto3.jpg. Presidenta Chinchilla en acto de Nicoya