Cúmulo de emociones llevan a Gustavo Hernández a plasmar recuerdos mágicos

Gustavo Hernández Fallas encontró en los retratos su principal pasión. Este joven liberiano ha causado revuelo a través de las redes sociales por sus espectaculares obras de arte.

Aunque considera que como todos, ha tenido errores, esto lo ha hecho superarse para ahora ser uno de los referentes del tema en la ciudad de Liberia.

Uno de sus hermanos fue quien más influyo para que iniciara en el dibujo, específicamente en la rama del retrato.

El 2013 fue clave para Hernández, ya que a partir de ese momento priorizó en su totalidad el dibujo, llevando distintos cursos para mejorar la técnica.

Su profesor Juan Alpizar, es claro baluarte en la carrera de este joven liberiano.

«Con él estoy muy agradecido, me enseñó mucho y es parte de lo que soy hoy», afirmó.

Es sumamente destacable el hecho de que cuenta con el respaldo de toda su familia. «Cuando no tengo materiales ellos me ayudan y más allá de eso me brindan muchísima colaboración en el sentido de que son sinceros cuando no estoy haciendo algo bien. Las críticas constructivas ayudan mucho», destacó Hernández.

El retrato más representativo fue el que le hizo a su padre, la felicidad estuvo ahí desde el momento en que tomó sus materiales e inició con su obra de arte más importante y especial.

Lejos de ser egocéntrico, Gustavo demuestra que quiere que el arte crezca y que surjan nuevos talentos en el dibujo.

«Me gusta compartir mis conocimientos con los demás, que aprendamos juntos», expresó el talentoso liberiano.

Hace pocos días, Hernández retrató a un personaje icónico de la ciudad blanca: Pellejo e´ Lora.

«Gracias a Dios él quedó encantado, de igual forma su señora. Me dejaron las puertas de su casa abiertas para cuando necesitara algo», aseveró el artista.

Encontrar formas, mezclar colores y relajarse; es a partir de ese cúmulo de situaciones en las que Gustavo Hernández encuentra la inspiración que tiene encantados a los guanacastecos.