Pronta solución a “malos olores en Liberia” seguirá en espera

Redacción Radio Pampa

Pese a que el Ministerio de Salud de Liberia y el Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA), concedió 10 días a la Empresa El Arreo para presentar soluciones al problema de malos olores en el cantón, estas siguen en espera.

Y es que los vecinos de ese cantón guanacasteco expresaron su molestia en redes sociales, auqnue no se ha levantado aún un movimiento social formal que ponga queja a la “pestilencia” que acusan.

Sin embargo, los comentarios emitidos principalmente en en la red social Facebook, ya calaron en el orden de agenda de algunos diputados por Guanacaste como por ejemplo en la legisladora Aida María Montiel.

“La salud pública es un bien que debe ser garantizado por el Estado y por eso solicito a las autoridades que se intervenga a la mayor brevedad lo que me han manifestado los liberianos por los fuertes olores que se perciben. Hoy que conversé con el Ministro Renato, él se comprometió conmigo a dar una pronta solución a esta situación,” inidicó la diputada Montiel mediante un comunicado de prensa.

Montiel, aseguró que se reunió con Renato Alvarado, Ministro de Agricultura y Ganadería para informarle sobre las múltiples quejas que ha recibido su despacho por los malos olores y más en tiempo de lluvia.

Por esto, el personal de la Dirección de Aguas del Ministerio del Ambiente y Energía y del Ministerio de Salud inspeccionaron el viernes anterior las instalaciones y van a suministrar un informe al respecto en los próximos días, donde se esperaría un resolución final que ponga fin a la queja comunal .

EL PROBLEMA

Los malos olores provienen de los casi 4000 novillos que tiene el Arreo en la Antigua GISA, los cuales pesan entre 300 y 550 kilos cada uno. Lo cual genera aproximadamente 160 toneladas de excretas diariamente a razón de 40 kilos por animal por día.

Esas excretas se depositan en 5 vertederos (lagunas de oxidación), las cuales se llenan de agua de lavados y de lluvia. Las excretas se descomponen y comienza la emanación de gases malolientes y tóxicos.

Los vertederos son grandes de unos 400 metros de largo x 75 metros de ancho con una profundidad de unos 10 metros. No están selladas en el fondo ni en las paredes laterales. Por lo tanto los lixiviados contaminan el subsuelo y por declive el río Colorado. SENASA les ha indicado que el problema está en los corrales, cuando lo que hay ahí es estiércol fresco, esto produce el problema que las lagunas huelan mal.